El proveedor de telecomunicaciones Elisa comunicó que apagará su red 2G en 2028, poniendo fin a más de tres décadas de servicio. La decisión responde a la creciente adopción de 4G y 5G y al objetivo de refarmear las frecuencias actualmente dedicadas a 2G para desplegar tecnologías más seguras y eficientes desde el punto de vista energético.
Qué significa el apagado de la red 2G
El cierre de 2G implica que los dispositivos que dependan exclusivamente de esa tecnología (teléfonos antiguos, algunos módems y muchos dispositivos de Internet de las Cosas —IoT—) perderán conectividad móvil en la red del operador cuando llegue la fecha prevista. Elisa considera la tecnología 2G obsoleta y afirma que 4G y 5G ofrecen comunicaciones más seguras, fiables y con mejor uso del espectro.
Quiénes se verán afectados y por qué
- Dispositivos IoT que solo soportan 2G: muchos sensores, alarmas, contadores de electricidad/agua, terminales de pago y elementos de automatización industrial o de edificios pueden usar 2G por su bajo consumo y amplia cobertura. Esos equipos requerirán actualización o reemplazo si no son compatibles con 4G/5G o con alternativas de conectividad.
- Usuarios con teléfonos muy antiguos: terminales que no soportan 3G/4G quedarán sin servicio móvil básico.
- Clientes corporativos con instalaciones antiguas: empresas con equipos integrados que usan 2G deberán revisar contratos y planes de migración.
Qué cambio operativo propone Elisa
Elisa indicó que planea refarmear las bandas usadas por 2G para soportar tecnologías más modernas. Refarming consiste en reasignar bloques de frecuencia de una tecnología antigua a otra más nueva (por ejemplo, pasar espectro de 2G a 4G/5G) para mejorar capacidad, cobertura y eficiencia energética sin necesidad de nuevas asignaciones regulatorias.
Qué deben hacer los administradores y dueños de sitios web o infraestructuras IoT
- Inventario de equipos: localizar dispositivos que actualmente dependen de 2G (módems M2M, routers de respaldo, sensores, terminales de pago, alarmas, etc.).
- Verificar compatibilidad: comprobar si los equipos admiten 4G/LTE o tecnologías alternativas (NB-IoT, LTE-M). Si no es así, planificar su sustitución o actualización antes de 2028.
- Evaluar alternativas de conectividad: considerar migrar a módulos LTE, uso de eSIMs con perfiles actualizados o soluciones de conectividad por cable/vía satélite si la sustitución celular no es viable.
- Coordinar con proveedores: contactar a fabricantes e integradores para obtener firmware, módulos de reemplazo y cronogramas de migración. Revisar contratos de mantenimiento y soporte técnico.
- Probar antes de migrar: implementar pruebas piloto para validar que la conectividad y consumo energético con 4G/5G o LPWAN (NB-IoT/LTE-M) cumplen requisitos operativos.
Contexto sectorial
El apagado de 2G por parte de Elisa se enmarca en una tendencia global: varios operadores ya han desactivado 2G o han anunciado planes para hacerlo en los próximos años, a medida que 4G/5G se consolidan y tecnologías de IoT específicas (como NB-IoT y LTE-M) ganan adopción para dispositivos de baja transmisión de datos. La transición libera espectro para mejorar capacidad y seguridad y reduce costes de operación de infraestructuras antiguas.
“2G fue creada cuando la función principal del móvil era llamar y enviar mensajes; hoy los requisitos de las redes han cambiado”, indicó la compañía.
Elisa ha señalado que revisará los casos de usuarios que sí queden afectados para coordinar alternativas, pero no ha detallado medidas concretas ni subvenciones para la renovación de equipos.
Lee también:
- Linux reduce el vaciado de caché innecesario en Intel TDX para mejorar rendimiento
- La IA obliga a diseñar centros de datos por co-diseño: fin de las hojas de ruta independientes
Fuente: DCD




